Mostrando entradas con la etiqueta Luis de la Paz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Luis de la Paz. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de noviembre de 2013

La Revista comenta: El viaje de los elegidos


 

 

 

Por Luis de la Paz

   
Reseña: julio (5 de 5)

Publicada: viernes 29 de julio del 2005

La Revista del Diario

 

            El viaje de los elegidos

 

            En estos tiempos donde cada día se lee menos poesía, pero abundan “industrialmente” los llamados poetas, es bueno encontrar la voz de un poeta sólido, con verdadero sentido del ritmo y la metáfora, que llega al lugar exacto que ha de tocar la poesía. Ese autor es Joaquín Gálvez (La Habana, 1965), joven escritor que ha sabido dosificar su poesía y hacer de sus entregas un momento de comunicación real entre la creación literaria y el lector.

            Gálvez acaba de publicar El viaje de los elegidos (Betania, 2005), un volumen compacto, que reúne unos cuarenta poemas, incluidos prólogo y epílogo, así como una decena de haikus. Todo ello dividido en tres secciones,  Hallazgos del eterno viajero de la nada, Impromptus desde mi pausa y Noticias del otro lado del reino. 

            El escritor inicia su libro con La prodigiosa ceguera de ver la poesía: “Para que tengamos prueba de tu presencia,/ nos muestras tu cabeza,/ tus manos,/ tus piernas,/ y hasta el escándalo de tu desnudez.// Mas solamente el poeta/ -prodigioso ciego de tu presencia-/ puede dar testimonio de ti,/ cuando logra verte la invisible voz”. Esas estrofas impulsan la voz de Gálvez, que se adentra en la cotidianidad, donde se comunica con su ciudad, sus gentes, la atmósfera que le rodea. “Soy el eterno huésped de la noche”... “La ciudad se define cuando tú abres los ojos”... “Silencio, gracias a ti mí oído toca/ el tono más alto de la lluvia”...

            El libro tiene muy buenos poemas: Alegato para que el tonto se quede en la colina y Retrato maldito del poeta, son dos de ellos. La segunda parte del libro incluye varios donde el escritor confronta su obra consigo mismo y su destino de escritor. En Plegaria expresa; “Señor, cuántos demonios tiene el poeta,/ que anda con tres piernas,/ mira con tres ojos/ y ama con cien pechos.// ¿Quién le dio autoridad/ para nacer todos los días”. Entre los haikus vale citar el VII: “El tiempo existe/ porque existe el hombre:/ su atroz conciencia”.

            La parte final del libro tiene poemas en homenaje a amigos y escritores. Borges y yo, El otro retrato de Don Juan según su última confesión, Reinaldo Arenas antes que anochezca, Sylvia Plath y Juan Francisco Pulido deciden seguir vivos, entre otros.

            El viaje de los elegidos, es uno de los buenos libros de poesía que se ha escrito en los últimos tiempos en Miami. Su autor, Joaquín Gálvez, reside en Estados Unidos desde 1989. Cursó estudios de periodismo en la Universidad de Miami y obtuvo una Licenciatura en Humanidades en Barry University. Su obra, además de los libros citados, aparece recogida en diversas antologías y publicaciones electrónicas.
 
 

jueves, 24 de octubre de 2013

5 preguntas a Delio Regueral


 
 
Por Luis de la Paz

 

            De baja estatura, delgado, larga trenza, risa fácil, suspicacia y un agudo sentido del humor, Delio Regueral es uno de los fotógrafos más talentoso de Miami. Su fotografía comercial (para sobrevivir), tiene la delicadeza de la quinceañera, la novia o algún evento social. Ganada la subsistencia se permite plantearse series y proponerse ambiciosos desafíos artísticos (para vivir). Su local Delio Photo Studio, en Coral Way, es también una galería con fotos de personalidades del ambiente político, social y cultural, lo que habla del respeto y la admiración que le profesan aquellos que lo eligen para sus promociones y campañas publicitarias.

            Delio Photo Studio es también un punto de encuentro para los amantes de las artes y de largas tertulias. Una de esas movidas noches, sirvió de trasfondo para explorar las ideas y conocer el mundo artístico de Delio Regueral.  

            1.—Tu trabajo combina la labor comercial, con agradables fotos a pedido del cliente, y la artística, con  interesantes series de fotografías que van desde personajes destacados de Miami, hasta desnudos y el manejo de expresiones y las manos. Háblanos un poco de estas variantes en tu trabajo.

Haber estudiado la fotografía en la academia Española EFTI, (Estudios Fotográficos de Técnicas de la Imagen) una de las más prestigiosas de Europa,  hizo que el abanico de especialidades a elegir fuera amplio. No solamente trabajo el campo de la fotografía social cubriendo bodas, quinces, grupos familiares, niños y actos sociales en general, también forman parte del diario los eventos corporativos, publicidad, diseño, decoración, arquitectura, etc. Aparte de todo esto, como formulas en tu pregunta, trabajo en varias carpetas: se trata por una parte del retrato psicológico como reflejo de la personalidad  donde el fin es no sólo mostrar las cualidades físicas de un individuo sino también las morales. Este reto obliga a seguir el método de la fotografía academicista, que requiere de investigación previa y de una producción usualmente más compleja. He tenido el privilegio de haber retratado a más de 130 figuras locales e internacionales que forman parte de la historia política y cultural contemporánea. El uso de las manos que mencionas en la pregunta, es un estudio donde busco que la expresión corporal, junto al rostro y en primer plano las manos, se exponga el estado emocional actual del hombre como género atrapado por su entorno. Otra carpeta en la que trabajo actualmente es otro reto: cuando el desnudo busca evitar el erotismo, ha de refugiarse cuidadosamente en la esencia de las formas y la estética, de ahí que esta serie haya encontrado un espacio más armónico que provocador en las paredes de curadores y coleccionistas.

            2.—¿Qué es lo que debe ver el ojo del fotógrafo artístico?

            Creo que el artista no es consciente de la diferencia que lo hace sobresalir, es el espectador el que nota la diferencia en la obra, es el espectador el que lo reconoce como artista, de todos los artistas que salen de las academias o del estudio autodidacto son muy pocos los que pueden vivir de su arte.

            3.—¿Cómo valoras el aporte de la fotografía digital, los programas para trabajar imágenes y las sofisticadas cámaras de hoy? ¿Crees que la tecnología ha hecho desaparecer el verdadero concepto de la instantánea?

            La tecnología digital ha aportado un sinfín de posibilidades, la fotografía ha sufrido sin dudas un cambio positivo al que algunos todavía se resisten al percibir una tendencia simplista que sin dudas existe, pero que al final, la eliminación natural se encargará de la selección final. El concepto de la instantánea no desaparecerá jamás. Ya nadie se sorprende cuando observa la superficie del planeta Marte en una revista o en un programa de TV mientras que las primeras imágenes de la Luna asombraron y paralizaron al mundo entero; es sólo cuestión de mostrar lo desconocido que despierta la curiosidad como primer impulso de todo cambio y desarrollo en todos los ámbitos de la vida cotidiana.

4.— Delio Photo Studio es también un punto de encuentro entre los intelectuales de Miami. Allí se presentan libros y exposiciones, pero también transcurren largas veladas bohemias. Cuéntanos algo de una de esas noches.

Esta esquina en el corazón de Miami tiene las características ideales para las actividades culturales que hacemos. Después de cada presentación, la formalidad del evento cede espontáneamente el turno a la bohemia, rodeados de amigos las guitarras escapan de su estuche, las canciones llenan el espacio, los poetas, pintores, caricaturistas, comediantes, actores, periodistas y escritores añaden ese toque de diversidad cultural que tanto alegra estas veladas inolvidables.

            5—¿En qué proyectos artísticos trabajas?

            Además de las temáticas que mencionaba antes, trabajo en una serie de corte político y de crítica social, que pretende denunciar la manipulación a la que está siendo sometida la población a nivel global que cada día más coarta las libertades fundamentales de la humanidad para satisfacer la avaricia desmesurada de un selecto grupo y sus intereses creados. Por otra parte, acabo de terminar una serie donde específicamente resalto la arquitectura Art Deco de Miami Beach; añadiéndole acentos de la historia cultural y la estética propia de las costas, para la decoración de interiores de varios hoteles. Esta es la primera fase, de un proyecto de remodelación y decoración, que un grupo de inversionistas está desarrollando en esta ciudad. Por último, a raíz de una sección que comparto con el poeta Heriberto Hernández Medina en el blog Gaspar el Lugareño que administra y edita el Historiador Joaquín Estrada-Montalván, saldrá a fines de este año un libro de fotografía y poesía que recoge las obras publicadas en esta sección bajo el título “La luz reconciliada”.

 

Entrevista aparecida en Diario Las Américas en septiembre del 2010.

 Jovenaje homenajeará, esté viernes, al fotógrafo y promotor cultural Delio Regueral  en La Otra Esquina de las Palabras, en el Café Demetrio.

domingo, 23 de diciembre de 2012

"Los cuerpos del deseo" en La Otra Esquina: Fotos y reseña de Luis de la Paz

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Los cuerpos del deseo
 
Por Luis de la Paz
 
En medio de un marco cultural como el de Miami donde son escasos los concursos literarios, hay que recibir con entusiasmo que surja uno nuevo, como esta primera edición del Concurso de Narrativa Erótica Los cuerpos del deseo, en este caso en particular, en el género del cuento. Meses después de lanzada la convocatoria, el resultado es la colección Los cuerpos del deseo, cuentos eróticos (New Club Ediciones y Alexandria Library, 2012), editados por Armando Añel y Manuel Gayol, quien en la presentación señala: “Alrededor de cien relatos resultaron finalistas del certamen, entre unas 700 obras participantes. Los cuentos fueron evaluados, preseleccionados y, por último, se escogieron los tres primeros premios, tres menciones y 24 finalistas (estos últimos aparecen aquí por orden alfabético) para integrar esta antología”. Sin duda todo un exitoso concurso. Recibir 700 propuestas en una primera convocatoria lanzada fundamentalmente vía internet, podría indicar la creciente necesidad de concursos literarios y (esto podría reclamar un análisis sociológico); también el particular interés por la narrativa erótica.
Asumiendo que lo erótico tiene una raíz muy personal (lo que puede despertar el deseo y ser sensual para una persona, podría no serlo para otra), hay toda una aceptación en cuanto a que lo erótico tiene que ver con el sexo, la desnudez, el roce de dos cuerpos; todo aquello que podría ser capaz de despertar el apetito sexual. Estas presencias alrededor de la libido, se aprecia en mucho de los treinta cuentos eróticos que integran el libro.
En la primera parte se reúne los cuentos ganadores del concurso. El primer premio, Reloj de una manecilla, del escritor mexicano Alfredo Ávalos, es un relato bien escrito sobre lo que le acontece a Robert Smith, un hombre de 73 años, viudo, militar retirado, cuando recibe la visita de Amalia Ramírez, representante de A Touch of Love, una organización encargada de brindar asistencia a personas mayores. El segundo premio lo recibió Suéter verde, faldas plisadas, del también mexicano Gerardo Cárdenas Figueroa. Un texto ambientado con precisión, aunque más convencional en la temática, que se inicia en un vagón de metro en México. El tercer premio fue para el español Máximo Sancho Pardo y su cuento Mrs. McTavish’s Kitchen, un relato con Edimburgo como trasfondo. La narración toma cuerpo (y un logrado misterio erótico sexual) cuando aparece el personaje de Eileen en medio de la noche.
El concurso tuvo tres menciones, agrupadas en la segunda parte del libro: Tacones altos del venezolano Alberto Espinosa, Desde la ventana del español Marcos Hernández Asencio y Mitomanía del mexicano Francisco Laguna Correa. La tercera parte del volumen da cabida a los 24 finalistas. Vale destacar que muchos de los cuentistas que integran esta selección han publicado libros (incluso algunos han ganado premios) lo que respalda aún más el rigor del concurso y sus resultados. Otro detalle, al menos curioso, es que varios participantes y finalistas son cubanos que residen en la isla, aunque pocos son los que fueron seleccionados del exilio.
Los cuerpos del deseo, cuentos eróticos, se presenta viernes 21 de diciembre, a las 7:30 de la noche, en Café Demetrio (300 Alhambra Circle, Coral Gables), como parte de la tertulia La otra Esquina de la Palabras que coordina Joaquín Gálvez. Participarán Idabell Rosales, Modesto Arocha, el escritor mexicano Alfredo Ávalos, primer premio del concurso y los finalistas Yovana Martínez y Manuel Villaverde.
 
Reseña publicada originalmente en La Revista del Diario Las Americas
 
 
 
 

domingo, 26 de agosto de 2012

"Doces mensajes a Hercules", de Elvira de las Casas: fotos y palabras de presentación

 





 





 

 

 
Transcripción de las palabras introductorias dichas por Rodolfo Martínez Sotomayor durante la presentación por la Editorial Silueta de la novela Doce mensajes a Hércules de Elvira de las Casas

 
Buenas noches, muchas gracias a todos por su presencia. Es meritorio que estén aquí y no abarrotando las tiendas, apertrechándose para un ciclón patrocinado por Home Depot.

Para elevar el tono, he de evocar a Borges, quien nos enseñó que las personas prefieren lo personal a lo general y lo concreto a lo abstracto, he de decir entonces que es para mí un día especial, no sólo porque la Editorial Silueta presenta un nuevo libro. He de redundar diciendo que no sólo se trata de una excelente novela sino que la autora es una excelente amiga.

Conozco muchos buenos escritores que no son amigos y tengo muy buenos amigos que no son escritores, pero cuando ambas excelencias convergen, es un motivo doble de celebración.

El día en que recibí una llamada de Yvonne López Arenal, hablándome sobre la novela de Elvira, mi memoria se trasladó hacia algunos años atrás, cuando la conocí. Ese día fue un aval de Geoffrey Chaucer, cuando dijo que “si queremos actuar sabiamente, debemos siempre escuchar a las mujeres”. Recuerdo que con intervalos de copas de vino, unos “manganzones” leían sus cuentos, entre ellos yo, mientras Elvira casi tímidamente, parecía pedir permiso para leer uno. En realidad  nos salvó la noche y confieso que fue lo mejor que se leyó.

Algunos años después, mientras caminaba junto a Eva por la avenida de Ponce de León, me encontré con un consagrado escritor, visiblemente resentido o malhumorado. Él me decía que venía de una ceremonia de premiación de un concurso de cuentos, del que evidentemente no había sido el ganador, sino que la premiada fue una tal Elvira de las Casas, a la que nadie conocía y que además de eso, ni siquiera se presentó.

Mas tarde supe que Elvira se había marchado de Miami para los Estados Unidos, es decir, para Nueva York.

Me alegró verla, un tiempo después, durante una presentación de Silueta y descubrir su faceta de pintora con una exposición en el teatro Akuara.

Vino después la llamada de Yvonne y el resto es historia, el placer de adentrarse en el universo de ficción creado por Elvira. Ese pueblo mítico llamado Hormiguero del Campo y sus habitantes, su narrativa que atrapa desde las primeras páginas, llenas de humor y misterio, de intrahistoria y leyenda. En fin, sus Doce mensajes a Hércules, la maravillosa novela que el escritor y periodista Luis de la Paz nos presentará.

 
Muchas gracias.



DOCE MENSAJES A HÉRCULES

 
Por Luis de la Paz

 
            Hormiguero del campo, “pueblo polvoriento donde el tiempo parecía transcurrir más despacio que en el resto del mundo”, enclavado en las faldas de la cordillera del Escambray, en Cuba, es el marco de Doce mensajes a Hércules, la primera novela de Elvira de las Casas, publicada por la Editorial Silueta. Aunque el título parece remitirnos al Hércules de la mitología griega, obligado a realizar doce trabajos de leyenda, en realidad si algo vincula al viril Hércules, hijo de Zeus, con el campesino caribeño que nos entrega Elvira, serían los retos iguales en número. Uno lucha contra el Can Cerbero, el otro logra mantener en jaque a las fuerzas represivas, que como se sabe son las encargadas de salvaguardar las puertas (y las ventanas) del infierno, por lo que devienen en una representación moderna y castrista de temible Can.  

            Que yo conozca no hay en la literatura cubana del exilio una novela que se desarrolle teniendo como escenario los sucesos del Escambray. En cuento está Historias de la otra revolucion, libro de Vicente Echerri, y como legado documental hay importantes libros, como Cuba en guerra de Enrique Encinosa, así como los materiales recabados por el Instituto de la Memoria Histórica Cubana Contra el Totalitarismo que dirige Pedro Corzo, destacando en particular Cuba, desplazados y pueblos cautivos. Pero una novela, creo que sólo Elvira de las Casas ha acometido tal empresa. Por lo antes dicho, pienso que debo apresurarme a señalar que Doce mensajes a Hércules no es propiamente un libro sobre el Escambray, sino que cada uno de los vecinos de Hormiguero del Campo (pueblo ficticio, pero perfectamente localizable, no hay duda de su ubicación), en la región central de Cuba, tejen con sus vivencias, los eventos que tuvieron lugar en su comunidad durante la década del sesenta, en el período de la llamada Limpia del Escambray.

Los personajes: Pura, la comadrona del pueblo; el capitán Lorenzo Arteaga; el Dr. Porfirio Mendoza; Eulalia, su esposa; Rodrigo el taxista; Gabriel Arcángel, militar y enano; Fermín Madrigal, poeta e historiador de Hormiguero del Campo; Rudolf Eisenhand, coronel alemán de la temida Stasi; Horacio el barbero; Urbino el boticario; Margarito el afeminado que estuvo en la UMAP, entre otros memorables pobladores, fortalecen con sus vidas y labores cotidianas las distintas aristas de este thriller.

Elvira de las Casas nos entrega una novela perfectamente estructurada, cuidada hasta en los detalles que parecen menos relevantes. Como lector, siento el diario vivir de los habitantes de la comarca. Gente próspera y trabajadora, que ha logrado abrirse paso con su propio esfuerzo. No hay terratenientes, ni explotadores. Cada uno sus habitantes ha contribuido a levantar un pueblo (su pueblo) que, a punto de cumplir cien años de existencia, tiene una historia que contar, que Elvira, con imaginación, una prosa fluida, costumbrista, elegante y sazonada con mucho humor, nos entrega.

En Hormiguero.., como prácticamente en toda Cuba, con la llegada del castrismo y la instauración de un régimen socialista, se altera el orden social. La revolución castrista, desde sus inicios comienza a inmiscuirse en la vida privada y a cometer desmanes, con cientos de fusilados tras juicios sumarísimos y con pocas garantías, intervención de negocios, cambio de moneda y una larga lista de atrocidades encaminadas a revertir el orden establecido, que si bien no era ni remotamente perfecto, al menos era sustancialmente armónico.

Quienes se oponían a las nuevas normas, iban a parar a prisión, al exilio, o marchaban a las montañas del Escambray para combatir al gobierno militar  que se imponía en la isla. Muchos se unieron a los grupos de alzados, entre ellos el comandado por José Manuel Cabargas (personaje de esta novela), quien con sus hombres enfrentaban al sistema castrista.

En medio de la cotidianidad de Hormiguero del Campo, estaban quienes ayudaban a los alzados con comidas y con avisos (mensajes) que los alertaban sobre las acciones del ejército y la milicia. De esa manera van llegando los mensajes al escurridizo Hércules. Pero, ¿quién es su contacto?, ¿quiénes ayudan a los alzados?, ¿qué hacen para poner en ridículo al oficial alemán y sus tácticas? Esa es parte de la trama de esta novela de aventura, con matices detectivescos que hoy presentamos.

A medida que el lector penetra en estas páginas, no sólo va descubriendo las situaciones de cada familia. También siente cómo se fragmenta y empobrece la comunidad, con el cierre de comercios, las carestías que a modo de agenda política va implantando el nuevo régimen. Cómo las relaciones se hacen prudentes por temor a la delación. Cómo la familia se desmiembra. Cada uno de los doce capítulos de este sobrecogedor libro termina con el testimonio, de alguien que desde el exilio, recuerda su pasado en Hormiguero del Campo.

Elvira de las Casas nos brinda una novela que se puede ver como una película. Pienso que la autora dibujó, como hacen los cineastas, cada escena antes de escribirla, porque la estructura narrativa es perfecta. Sólo me queda recomendar la lectura de Doce mensajes a Hércules, porque de seguir hablándole (o leyéndole) podría cometer la imprudencia de revelar más detalles de los que debo, y porque les estoy quitando la oportunidad de escuchar a la verdadera figura de esta noche, a Elvira de las Casas.

 
Palabras pronunciadas en la presentación de la novela, de Elvira de las Casas, Doces mensajes a Hércules, en La Otra Esquina de las Palabras, Café Demetrio,  el viernes 24 de agosto de 2012.

domingo, 10 de junio de 2012

De cómo conocí a Esteban Luis Cárdenas (vídeo III)






Por Luis de la Paz


             Me dio la dirección exacta y la llave de su Chevette, para que yo condujera. Mientras me aproximaba a la 17 Avenida por Flagler, Carlos Victoria, con esa excesiva precaución que lo caracterizaba, intentaba prepararme para lo que sería mi primer encuentro con Esteban Luis Cárdenas. Es un gran poeta, pero es un marginal. Yo, como Joe Brown (el legendario Bocaza) en Some Like It Hot, le respondía: I Don't Care. Carlos insistía, Es un hombre que sufrió mucho en Cuba, y aquí no le ha ido nada bien, y yo volvía: I Don't Care.

            Estacionamos en un callejón, justo frente a un edificio de dos plantas. Nervioso, Carlos se apresuró con la clara intención de anunciar con tiempo mi presencia. En el segundo piso, casi al final del maltrecho pasillo estaba el apartamento. No había puerta, sino un trapo largo a manera de cortina colgando del marco, cogido con dos clavos en los extremos para procurar cierta privacidad. La cabeza de Carlos traspasó el umbral de tela, dejando el cuerpo del lado del pasillo. Esteban, Esteban, llamó. Entra, dijo una voz que no pude retener. Se abrazaron. Esteban ya sabía de mí, pues la presentación fue este es el escritor del que te había hablado”. ¡Coño!, dijo Esteban extendiendo su mano. Una mano grande, de dedos muy delgados, huesuda. Intentó justificar el desorden, pero no le di tiempo. El lugar era sombrío: colchones en el suelo, una mesa muy pequeña, con, literalmente, un reverbero encima, donde una gorda americana, de enterrados ojos azules y pesados y esparramados pechos, intentaba calentar o cocinar algo. En un costado, un negro grande, de abdomen prominente, se desayunaba una Budweiser. Esteban tenía otra junto a su camastro.

            Carlos movió la conversación rápidamente al tema literario, a los escritores del Mariel, que poco tiempo antes habíamos llegado a Miami, justo unos meses después del arribo de Esteban al exilio. En medio del espeso humo que brotaba de la hornilla, del oscilar de un ruidoso ventilador, las risotadas sin sentido del negro gigantesco y de la gringa hablando sin parar en su jerigonza, Esteban sacó unos poemas de un file que guardaba bajo la colchoneta. Leyó. Leímos. Hablamos de proyectos literarios, soñamos con publicar libros y lograr un espacio, el espacio que nos correspondía como escritores, pero que en Cuba no pudimos alcanzar por razones políticas y en Miami tampoco, por circunstancias económicas. Antes de despedirnos, Esteban, que ya se había tomado tres o cuatro cervezas (yo ninguna en solidaridad con Carlos que ya luchaba contra el alcoholismo), dijo: ¡Cojones!, esto aquí hay que festejarlo a lo grande. Levantó nuevamente el colchón, que era como su armario privado, sacó una marihuana que prendió y comenzó a fumar con estilo. Absorbía con fuerza, y tras cada chupada batía la mano cerca de la nariz repetidamente con el pitillo bien sujeto entre los dedos para sentir cerca el humo y el olor. Con los amigos se comparte y se festeja, dijo, extendiendo su cigarrillo.   

Poco después, el proyecto de la Revista Mariel tomaba cuerpo aceleradamente. En lo que sería el primer número apareció su poema Las doncellas en la isla. No estoy seguro, pero creo que fue el primer poema que publicó en el exilio.

            Lo recuerdo en casa de Juan Abreu y Marcia Morgado, a donde llegó con Carlos Victoria para revisar la maquetación de ese número inaugural de Mariel que se dedicó a José Lezama Lima. Sus doncellas brillaron en las páginas de Mariel. Se mostraba entusiasmado con la naciente revista de literatura y arte; una publicación que dejó una sólida huella, porque se propuso, y lo logró, servir de puente generacional, de reconocer la labor de los escritores cubanos que nos habían precedidos en el exilio y de demostrar, que el éxodo del Mariel, más que un hecho político y social, fue también un contundente acontecimiento cultural. Esa tarde, Esteban nos leyó su poema Las doncellas de la isla.


Palabras leídas en el homenaje a Esteban Luis Cárdenas en La Otra Esquina de las Palabras

Cortesía: iSawFingerProduction/Neo Club Press

sábado, 26 de mayo de 2012

"De la luz su fondo", de Efraín Riverón


Por Luis de la Paz

El título de este poemario de Efraín Riverón (Güines, La Habana, 1942), es enigmático, insondable, porque nos convoca desde la intensidad de lo más vital, la luz, hacia algo profundo que puede ser vida, pero también muerte, que conduce (al fondo), generalmente oscuro, de esa misma estremecedora luminosidad que desafiante, intimida. De la luz su fondo (Editorial Silueta, 2012), es un volumen de décimas, la mayoría de ellas en versos pentasílabos, donde convergen los más disímiles elementos de la flora y la fauna, de los lugares y lagente.

Riverón concatena con pleno dominio de la métrica, y en particular de la brevedad que requiere el pentasílabo, una serie de anécdotas de temática popular, pero las fábulas que forja con cadencioso ritmo, contienen un tejido más pretencioso. El escritor Ángel Velázquez Callejas, en un concienzudo artículo sobre este libro, publicado en Neo Club Press, resalta la semejanza, más bien las coincidencias, entre los pentasílabos de Riverón y los haikus japoneses, señalando: “La influencia del formalismo haiku (la estructura expositiva y expresiva del haiku) en esta propuesta [De la luz su fondo] es un hecho que pudiera estar enmascarando un sentido de rompimiento, a veces por la necesidad de hacer de las imágenes, el imago, todo un sistema compacto y silencioso. No estaría mal asumir esta responsabilidad constructiva del autor cuando la experiencia poética se sobrepone al formalismo del verso”. El haiku, como se sabe, establece una estructura poética silábica de 5-7-5, de manera que su disposición tiene hasta en su mecánica curiosos lazos con las décimas del poeta güinero.

En De la luz su fondo encontramos dinámicos poemas: “Fruncido ceño,/ Honda mirada./ Carne-alborada/ De cada sueño./ Dador y dueño/ de luz bruñida,/ Y envuelto en ida/ Sabiendo errante,/ Verso sangrante/ de Cada herida”. El título: Poeta.

Efraín Riverón ha trabajado estos poemas con esmero, para lograr que los versos fluyan con plácida naturalidad, atrapando lo que Rolando Jorge señala en la contratapa del libro como “la dulzura de las palabras”. El poema Arcoíris, redime la belleza del paisaje que sobrecoge en la distancia: “Arqueada pausa/ Del aguacero,/ Que entre un lindero/ y el otro encausa/ Su siempre causa/ Después del lloro./ Voces de oro/ Repiten juntas:/ «¡En sus dos puntas/ Hay un tesoro!»”. Décima limpia, perfecta, que entreteje la belleza que propone la naturaleza tras la lluvia: arqueada pausa del aguacero, con la leyenda popular: En sus dos puntas hay un tesoro.

De la luz su fondo, es un delicioso libro. Poemas que convocan desde la sencillez, para adentrarse en las aguas “donde la vida/ Dando colores,/ Amansa flores/ Agradecidas”.

De la luz su fondo se presenta el sábado 26 de mayo, a las 7 de la noche, en Delio Photo Studio, 2399 Coral Way. Participarán su autor, el editor Rodolfo Martínez Sotomayor y Denis Fortún Bouzo, quien pondrá en contexto el libro. Entrada libre.

Cortesía: Diario Las Américas

domingo, 15 de abril de 2012

Presentación de la revista Nagari #1 en La Otra Esquina de las Palabras: fotos y reseña




                                                                          


                                                                          
                                                                     
                                 
       
                                                                          
                                                                       
                                                                        

                                                                             
                                                                            
                                                                            

                                                                          

Nagari #1

Por Luis de la Paz

Aunque todo parece indicar que se trata de un primer número, en realidad la revista Nagari está dando a conocer su segunda entrega, pero bajo el denominador #1, pues existe un # 0. Salvando el posible desconcierto, lo importante es que ha salido una nueva edición de esta singular revista de creación, exquisitamente diseñada y cuidadosamente editada (por cierto, para mi asombro, impresa en China).
Con sede en Miami, sus directivos se han propuesto con un formato amplio y rico colorido, ofrecer un número cuyo tema central es La ciudad. En el texto editorial se alude a “nuestras ciudades, esas en las que nos toca vivir, las que elegimos o las que simplemente visitamos y dejaron una huella entre nosotros”; añadiendo: “La ciudad y sus crisis, en las que tratamos de sobrevivir y nos enamora, la que expone el verde más genuino en sus parques, o las que la mugre vegeta entre las aceras y la noche”. Este amplio pensamiento entono a la ciudad, es el leit motiv, de este número 1 de la revista Nagari, que se define como “ficción por/para la ciudad que quisiéramos habitar”.
Los poemas ocupan una parte importante de la publicación. El argentino Alberto Boco se refiere a “una tierra de nadie”; la española Ana Vidal Egea nos dice que “La vida está en la calle, allí paso mis horas”; el cubano Carlos Pintado “alucinado rozo el rostro de la estatua”, mientras otro cubano, Joaquín Gálvez afirma que “La noche existe en Liverpool”. La mexicana Lady López Zepeda siente que “Hay ciudades como ángeles caídos en derrota” y Jonathan Rose escribe sobre “los que dejan sus huellas en Las Ramblas”. Miradas que escudriñan las ciudades que van marcando, querámoslo o no, la existencia.
Los colaboradores de la revista proceden de casi todos los rincones de Hispanoamérica (al igual que su equipo editorial, encabezado por la argentina Alejandra Ferrazza y el español Eduard Reboll, como directora y editor respectivamente). El colombiano Juan Fernando Merino aporta una interesante narración sobre Nueva York. Un relato corto, Martín con lluvia de Mario Capasso y un minirrelato (tan de moda hoy en día) De sueños y viajes de Rosana Alonso y otros textos escuetos, entre ellos de Alcides Herrera, contribuyen a este tejido armónico sobre las ciudades que ofrece Nagari.
El pintor Baruj Salinas, lúcido y preciso, responde las preguntas de María Espinoza. “Cuando se es exiliado uno no se siente ciudadano de ningún país. Siento nostalgia por Cuba, pero ya no lo considero mi país […] En cada lugar se me ha pegado algo y lo he llevado al lienzo”, expresa el maestro, aportando su idea al contexto particular de la revista.
El artículo El Doral: arte y cultura para una ciudad naciente, enfoca la pujanza de esta relativamente nueva comunidad al oeste de Miami, que se proyecta como una sólida plaza cultural en el área. El autor del trabajo señala: “El Doral parece que ha encontrado su tesoro escondido en sus programaciones culturales y artísticas para desarrollar a su comunidad”. También sobre le impacto de las ciudades en el conglomerado social, es Miami, del concepto a la metáfora de Jesús Rosado.
En Nagari hay mucho que leer y ver, pues las imágenes favorecen el equilibrio visual de la revista. Esta nueva publicación, de mantenerse, se proyecta como una de las más prometedoras revistas de creación artística del Sur de la Florida.

Publicado originalmente en la revista del Diario Las Américas